La Exploración Personal: Conocimiento Natural y Sobrenatural
- Mapy Rodríguez Garza

- 11 jun 2025
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 2 oct 2025
El conocimiento humano se estructura en dos niveles complementarios. Por un lado, el conocimiento natural se alcanza mediante la razón. Por otro, el conocimiento sobrenatural se refleja en las Sagradas Escrituras, es explicado por el Magisterio de la Iglesia y es infundido en el bautismo. Esta noción sobre los dos tipos de discernimiento, el de la razón natural y el del conocimiento sobrenatural, es conocida como duplex ordo cognitionis.
El Doble Orden del Conocimiento
El doble orden del conocimiento, de la razón natural y de la fe, se evidencia en el evangelio de San Juan 1:17. También fue explicado en el cuarto capítulo de la encíclica Dei Filius (1870). Este concepto es muy importante en la visión antropológica de la teología católica. Monseñor Giuseppe Lorizio, profesor de la Universidad Lateranense, afirma que el doble orden del conocimiento se refiere a la racionalidad propia del ser humano y la racionalidad propia de la fe. Las distingue como “razón creada” y “razón redimida”.
Lejos de oponerse, ciencia y fe representan dos modos legítimos de acceder a la verdad. La filosofía cumple una función mediadora vital.

La Filosofía como Base del Conocimiento
Durante siglos, la filosofía proporcionó las bases para una visión unificada del saber. Desde la escolástica medieval hasta los inicios del siglo XIX, fue posible integrar los aportes científicos, teológicos y filosóficos. Sin embargo, con la irrupción del reduccionismo de Ockham, el racionalismo de Descartes y la revolución científica de Galileo y Newton, se inició el proceso de especialización y fragmentación del conocimiento.
Posteriormente, el positivismo y el cientificismo reforzaron la postura de reducir la razón a únicamente las evidencias del método experimental. Esto ocurrió sin una reflexión sobre las causas que originaron los objetos de estudio. Valeria Ascheri, profesora de la Universidad della Santa Croce, sostiene que la ciencia actual entiende que no puede explicarlo todo. Necesita del apoyo de la filosofía. Las ciencias aisladas no existen hoy en día, y es indispensable el diálogo interdisciplinar.
La Integración de Ciencia y Filosofía
En los últimos años, se ha promovido una integración entre la ciencia y la filosofía. Esto busca llegar a un conocimiento más profundo y significativo de los diferentes temas de estudio. La encíclica Fides et Ratio (1998) declara: "el hombre, cuanto más conoce la realidad y el mundo, y más se conoce a sí mismo en su unicidad, le resulta más urgente el interrogante sobre el sentido de las cosas y sobre su propia existencia."
Fides et Ratio destaca la contribución de la filosofía como instrumento indispensable para conocer la verdad y profundizar la inteligencia de la fe. La razón no pertenece únicamente a la dimensión científica. La ciencia, aunque es rigurosa, limita la capacidad de abordar los grandes interrogantes del ser humano. Estos interrogantes están relacionados con el origen y la finalidad, tanto del mismo ser humano como de los objetos físicos.
La Filosofía de la Naturaleza
La filosofía de la naturaleza, de acuerdo con el análisis aristotélico-tomista, ofrece herramientas para enlazar el conocimiento de los objetos físicos con el conocimiento metafísico. Esta perspectiva reconoce la inteligibilidad del mundo y la apertura de la razón a una verdad que no se limita a los objetos que percibimos únicamente con nuestros sentidos.
La física, por ejemplo, describe cómo opera el Universo. Sin embargo, no explica por qué existen las leyes que lo rigen. La metafísica, o el estudio de la realidad más allá de la física, se ocupa de las causas últimas. Esto permite una visión más profunda de la realidad. Aunque la metafísica es una disciplina que profundiza en el conocimiento, debe actualizarse con los descubrimientos científicos y las necesidades del pensamiento de nuestros días.
La Revelación Cristiana y el Conocimiento de Dios
Teólogos contemporáneos reafirman las explicaciones de Tomás de Aquino sobre la posibilidad del conocimiento racional sobre Dios. Este conocimiento no solo se reconoce en la belleza del mundo natural, sino que también está detallado en las Sagradas Escrituras. Aunque la ciencia, en su autonomía, ni prueba ni niega a Dios, cada uno de sus descubrimientos abre espacios para la reflexión filosófica y teológica.
John Polkinghorne (1991) sostiene que hay un tráfico intelectual entre la ciencia y la teología. En este intercambio, la ciencia aporta las explicaciones empíricas y la teología ofrece las respuestas a las meta-preguntas que van más allá del alcance científico. La ciencia formula hipótesis verificables, y la teología aplica métodos hermenéuticos-críticos. Ambas, la ciencia y la teología, buscan la verdad y encuentran en la filosofía un espacio común para dialogar.
La Capacidad de Comprender
Desde una visión integradora, la razón humana, aunque limitada por sus propias capacidades, los paradigmas históricos y las restricciones tecnológicas, mantiene su capacidad para comprender. La Revelación Cristiana sostiene que Dios otorgó al ser humano la inteligencia necesaria para conocer tanto lo natural como lo sobrenatural. Así, la sabiduría se entiende como una madurez de la razón que guía hacia el sentido más profundo del conocimiento.
El duplex ordo cognitionis defiende la capacidad completa del conocimiento humano, tanto de lo físico como de lo no físico. Y la filosofía, al integrar la razón de la ciencia y la razón de la fe, colabora en la tarea de buscar la verdad desde una perspectiva amplia y respetuosa en los diferentes niveles de la realidad.
-----
Universidades Pontificias y el Estudio de la Ciencia y la Fe
Existen varias universidades pontificias que ofrecen estudios que examinan la relación entre la ciencia y la fe. Entre ellas, destaca el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. Puedes conocer más sobre el programa ofrecido por la APRA en su sitio web.
Visita también mi página web, donde ofrezco diferentes cursos básicos de teología. Estos están apoyados en diferentes documentos de la Iglesia y escritos papales, con un poco de historia, geografía y arqueología.

Bibliografía:
Ascheri, V. (2023, marzo 28). La filosofia come spazio interdisciplinare per il dialogo dei saperi [Conferencia]. Master in Scienza e Fede, Pontificia Università della Santa Croce.
Congregación para la Doctrina de la Fe. (1997). Catecismo de la Iglesia Católica (2.ª ed., nn. 1213–1274). Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p2s2c1a1_sp.html
Constitución dogmática *Dei Filius (1870). Concilio Vaticano I. https://www.vatican.va/archive/hist_councils/i-vatican-council/documents/vat-i_const_18700424_dei-filius_la.html
Juan Pablo II. (1998). Fides et ratio Carta encíclica sobre las relaciones entre Fe y Razón] Librería Editrice Vaticana. [https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_14091998_fides-et-ratio.html
Lorizio, G. (2004). Rivelazione e metafisica nell’orizzonte del rapporto fede/ratio. Rassegna di teologia, 45(6), 883–905.
Polkinghorne, J. (1991). Cross-traffic between science and theology. Perspectives on Science and Christian Faith, 43(3), 144–151.





Comentarios